DNV GL lanza actualización a su guía especializada en la materia

DNV GL lanzó una versión actualizada de su guía de licuefacción de graneles en la feria comercial Nor-Shipping esta semana. La guía cubre tanto el diseño como la operación de buques con cargas de graneles sólidos susceptibles a la licuefacción, y ya ha contribuido a aumentar la conciencia sobre los riesgos de este fenómeno de este tipo de cargas en los buques.

La primera versión de la guía se publicó en octubre de 2015. Esta revisión tiene en cuenta los comentarios de muchos lectores y la nueva experiencia práctica adquirida en los últimos años. Se ha agregado material para ayudar a describir mejor las precauciones que se deben tomar durante las rutas o si se detecta licuefacción de la carga. Además, algunas secciones se han actualizado para incluir los últimos desarrollos, incluida la nueva notación de clase BCLIQ de DNV GL.

"La licuefacción de la carga es el problema de seguridad número uno para el transporte granelero", menciona Morten Løvstad, director de Negocios Globales de Bulk Carriers en DNV GL. “En los últimos 10 años, más de 100 marinos han perdido la vida como resultado de la licuefacción, lo que demuestra que todavía hay mucho trabajo por hacer. La primera guía fue muy bien recibida y al actualizarla y expandirla, junto con nuestra nueva notación de clase BCLIQ, esperamos poder mantener el enfoque de la industria en este problema crítico de seguridad", aseguró.

La clasificación BCLIQ, lanzada en 2018, confirma que un buque está construido para minimizar el efecto de superficie libre, por ejemplo, con tanques de ala ancha y áreas con focos estructurales reforzados en las paredes laterales de la bodega de carga, siendo capaz, por lo tanto, de transportar cargas con un contenido de humedad superior al límite de humedad transportable (TML).

La clasificación confirma el cumplimiento de los requisitos SCCS (buques de carga especialmente construidos) del Código internacional marítimo de carga de graneles sólidos (IMSBC) y mejora la flexibilidad, la eficiencia y la seguridad de carga del buque. Hay dos versiones de la notación de clase: BCLIQ (Cat1) y BCLIQ (Cat2), que distinguen entre las cargas que se vuelven a asentar en una condición estable después de licuarse, como el mineral de hierro fino, y los que permanecen licuados, como los minerales de níquel y bauxita y materiales similares. Estos últimos están sujetos a requisitos más estrictos.

Fuente: https://www.mundomaritimo.cl/